Por qué “pagarelpasaje”

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Nací un otoño de 1963. Soy hija y nieta de inmigrantes, y eso marcó mi vida de muchas formas. Traigo por herencia la cultura del trabajo, la obsesión por la casa propia y la costumbre de hacer acopio de alimentos en la alacena.

Mi abuelo llegó al país joven, analfabeto e indefenso. Traía consigo un permiso firmado por su padre, unas pocas pertenencias y una carta para quien lo recibiría y le daría trabajo. Su inocencia hizo que creyera al pie de la letra eso de  “hacerse la América” y tiró en el puerto el colchón y el baúl con su ropa, porque le daba vergüenza ir vestido de pobre en un país tan rico.

La ilusión le duró poco, porque al llegar donde el paisano que lo albergaría, éste no hacía otra cosa más que protestar y preguntarse cómo sus compatriotas mandaban a esos chicos a un lugar tan…

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PRESENTACION

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Pagar el pasaje nació como una necesidad de cumplir con la cadena de favores que es la vida. Mi mamá siempre dice que “Dios nunca te pone una cruz más pesada de lo que puedas cargar”, y estoy convencida de que así es. En los momentos más oscuros y desesperantes de mi vida, siempre apareció una persona, una canción en la radio, un programa en la TV o una frase en un libro que me aclaraba el panorama, o me daba fuerzas para seguir, nuevas ideas para intentar… en fin, se me presentaba la ayuda para que yo pudiera atravesar el trance que me tocaba vivir. Sólo hacía falta estar abierta y atenta.

Por eso surgió la idea de crear un espacio con anécdotas, comentarios, reflexiones, textos y frases que me conmovieron, me marcaron el camino en alguna situación o simplemente puedan resultar divertidas, inspiradoras o motivo de reflexión…

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EL OTRO COMO ESPEJO

“Este tiempo de introspección es necesario. Confía en mí, y sigue buscando en tu interior. El afuera te está mostrando dónde debes trabajar. Es a TI que las cosas te molestan, te irritan, te desencajan. Eso habla de tí. Aprovecha los maestros para mirarte, usa el malestar como linterna que te alumbre el lugar que debes limpiar. No es fácil, lo sé. Pero te aseguro que es una liberación entender que el otro no puede lastimarte, sino que en realidad está haciéndote el favor de mostrarte tus zonas menos iluminadas, lo que debes pulir y trabajar. Con este conocimiento muere el apego, porque también aprenderás a reconocer que todo lo bueno que ves en los otros en realidad está en tí, que puedes verlo. El camino del guerrero es solitario, pero el reposo del guerrero es en el amor.” (canalizado 7/10/12)

SOBRE EL CORAJE

“Sé que tienes miedo. No hay certezas. Sólo puedes vivirlo si te atreves. Y de nada sirve el pasado, todo gira y todo cambia. No habrá garantías, y viejos dolores aparecerán para recordarte lo que aún no has sanado. Es animarte o permanecer inmóvil, segura pero incompleta. Tú eliges. Usa tu cabeza a tu favor y no la conviertas en tu enemiga. Tú manejas tus pensamientos. Tú creas. Tú puedes hacer la diferencia. Este es el momento de demostrar tu valentía y tu valía. Adelante!”. (canalizado 25/7/13)

LA QUIETUD APARENTE

Minientrada

Deja de lado la cabeza. Recupera tu eje. No te desanimes y sobre todo, no te sobreexijas. Déjate llevar. Conoce la placidez en la espera. Descubre tus tesoros. Y cuando digo “descubre”, hablo no sólo de que tú los veas, sino que los des-cubras y los compartas con los demás. Estás reciclando muchas cosas en tu vida. Confía cuando te digo que vas con el paso justo. No te apresures. No hace falta, y además, aún cuando apures el paso, eso no hará que las cosas sucedan antes. Tú sólo sigue en pie y no te detengas. El camino vendrá a tí. Quiero verte felíz. (canalizado 26/5/13)

MI BUSQUEDA ES SENCILLA – Por Gioconda Belli

 

He encontrado a mi paso amigos, enemigos, intelectuales, conocidos, pero aún continúo en mi búsqueda, porque lo que busco, es solamente un hombre.

Un hombre seguro de sí mismo, que no tema a mi plena realización como mujer, que jamás me considere su rival en ningún aspecto, sino que sea para mí como yo para él, eternos compañeros.

Un hombre que no tema a la ternura, que se atreva a ser débil cuando necesite detenerse a recobrar fuerzas para la lucha diaria, que no piense que el amarlo me derrota y que al amarme, lo aniquilo.

Un hombre que me proteja de los demás y de sí mismo, que conozca mis errores, los acepte y me ayude a corregirlos.

Un hombre que en cada amanecer alimente nuestro amor con delicadeza, que sepa que para mí, una flor entregada con un beso, tiene más valor, que una joya entregada por medio de un mensajero.

Un hombre con quien pueda hablar, que jamás corte el puente de la comunicación, ante el que me atreva a decir todo lo que pienso, sin temor a que me juzgue, que sea capaz de decirlo todo, hasta que no me ama.

Un hombre que tenga siempre los brazos extendidos para que yo me refugie en ellos cuando me sienta avergonzada o insegura, que conozca su fortaleza y mi debilidad, pero que jamás se aproveche de ella.

Un hombre que sepa ser siempre más fuerte, que el más fuerte de los obstáculos, que jamás se amilane ante la derrota, y para quien los contratiempos sean más estímulos que adversidad, que este seguro de ser un hombre, que no tenga que demostrarlo a cada instante.

Un hombre que no sea egoísta, que no pida lo que no ha merecido, pero que haga el esfuerzo por obtenerlo, porque se lo ha ganado.
Un hombre que se respete a sí mismo, porque así sabrá respetar a los demás, que no recurra jamás a la burla o a la ofensa, puesto que más se rebaja el que los hace, que el que los recibe.

Un hombre que no tenga miedo a amar, ni se envanezca porque es amado, que goce cada minuto de amor como si fuera el último que no viva esperando el mañana, tal vez nunca llegue.

Cuando lo encuentre, lo amare intensamente, y me pregunto: ¿Acaso ese hombre eres tú?